Los Angeles a Aracataca, via La Habana

Hablaba con fluidez el francés, así que cuando me dirigí a España para hacer un recorrido del país en coche durante un mes con mi esposa, compré un mini-diccionario y un pequeño libro de frases. Pensé que podría arreglármelas así. ¡Qué arrogancia! La estructura de los dos idiomas, aunque esté basada en el latín, es muy diferente. Entendí muy poco durante la estancia en España.

Así, cuando me mudé a Los Ángeles - ciudad casi bilingüe-, me intrigó la posibilidad de aprender el español. Comenzé a hacer lecciones en el 2000 - y la experiencia ha enriquecido y cambiado mi vida totalmente. Casi podría decir que se trata de una vida antes, y después, de la llegada del español y mi entrada en el mundo hispanohablante.

Después, hice cursos de vacaciones en Buenos Aires, Cartagena de Indias (Colombia), Madrid y Barcelona, siempre tratando de llegar a dominar este lenguaje que encontré a la vez difícil, poderoso y poético. Descubrí el mundo maravilloso de la música latina - salsa, son, merengue, bachata, etc. Y he tenido el gran placer de tener la capacidad de leer a los gigantes de la literatura española en su lengua original - Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Isabel Allende, Carlos Fuentes y mi preferido, Mario Vargas Llosa.

Sigo estudiando un curso de literatura española y latinoamericana en el Instituto Cervantes en Londres. He viajado a seís países latinoamericanos - Cuba, México, Colombia, Argentina, Brazil y Ecuador. Ambición: hacer un recorrido literario por la costa caribeña de Colombia hasta Aracata, pueblo selvático, y el lugar de nacimiento de Gabriel García Márquez, protagonista principal del renombrado género realismo-mágico.

Los Angeles to Aracataca, via Havana

I speak fluent French, so when my wife and I made a month-long road trip around Spain in 1999, I bought a Spanish-English mini-dictionary and a phrase book. I thought that I would get by with just that. Total arrogance! Although Spanish and French are both based on Latin, the structure of the two languages is very different. I understood very little on that Spanish foray.

So when I moved to Los Angeles - virtually a bi-lingual city - I became interested in trying to learn Spanish. I started lessons in Spanish in 2000 - and the experience has enriched and changed my life completely. It’s almost a case of a life before and after I joined the Spanish-speaking world.

Since then, I’ve done holiday language courses in Buenos Aires, Cartagena de Indias in Colombia, and Madrid and Barcelona, always trying to master a language that I found simultaneously difficult, powerful and poetic. I discovered the amazing world of Latin music - salsa, son, merengue, bacahata and more. And it’s a joy to be able to read the greats of Latin-American literature - Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Isabel Allende, Carlos Fuentes and my personal favourite, Mario Vargas Llosa - in their native language.

I’m now taking a course in Latin-Americsan and Spanish language at the Cervantes Institute in London. I’ve travelled to six Latin-American countries - Cuba, Mexico, Colombia, Argentina, Brazil and Ecuador. My next ambition: make a literary journey along the Caribbean coast of Colombia to Aracataca, the jungle town and birthplace of García Márquez, a central figure in the evolution of Latin America’s magical realism fiction genre.